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MINDFULNESS, LA TÉCNICA PARA PRESTAR ATENCIÓN PLENA

Ahora que estoy introduciéndome en el mundo Agile, he decido hacer una inmersión total. ¿qué significa eso? 

  • hablo mucho sobre los conceptos que aprendo, eso me sirve para interiorizarlos
  • busco ejemplos en mi día a día, lo que me ayuda a comprenderlos mejor
  • leo artículos de todos los conceptos que escucho durante el día
  • y por supuesto me apunto a los meetups de la comunidad agile

Mi primer MeetUp en la comunidad Agile

 

El otro día fui a mi primer meetup en esta comunidad. Lo normal hubiese sido ir a alguno de Scrum, Kanban, aprender alguna dinámica… pero no, me apunté a uno de Mindfulness. En concreto se titulaba : “Mindfulness como herramienta para mejorar las habilidades del Agile Coach” y estaba impartido por Pablo y Daniella, Scrum Master y Agile Coach en Paradigma Digital.

Siendo sincera, había escuchado la palabra Mindfulness varias veces, pero nunca me había parado a entenderla. No es tan complicado: Mind (mente) Fulness (plenitud). Significa atención plena. Consiste en estar atento de manera intencional a lo que hacemos, sin juzgar, apegarse, o rechazar en alguna forma la experiencia.

Siguiendo con el hilo de mi primer meetup en la comunidad agile, todas mis alarmas se encendieron cuando el día antes de que tuviese lugar, nos mandaron un email recordatorio del evento y nos recomendaban, que fuésemos con ropa cómoda (what??) y esterillas o toallas (cómo??) pero ¿voy a yoga o a un meetup? 

El día M

La misma mañana del meetup (día M a partir de ahora) le comenté a mi compi Lucía que iba a salir un poco antes para poder pasarme por casa a cambiarme (no es plan de ir a trabajar con esterilla, ni con mallas) y me preguntó ¿pero tú sabes qué es el mindfulness? Pues la verdad es que no, le dije. Así que intentó explicármelo: está relacionado con la meditación, es la atención plena en el presente. ¿Cómo es que te has apuntado a eso? Me dijo… mientras íbamos a una sincro. La verdad es que no lo sé, tenía la tarde libre y pone que me ayudará a ser mejor Agile Coach (ja!). Voy a probar.

Empezamos con Mindfulness

La sesión fue al aire libre, en el Parque del Retiro, lo cual me pareció genial porque no suelo pasar muchas tardes de lunes tirada en el césped aprendiendo cosas nuevas. Después de una introducción por parte de Daniella sobre Mindfulness hicimos 4 dinámicas para afianzar conceptos, intercalando algo de formación. Después nos pasarían documentación para profundizar un poco más sin nos apetecía.

Dinámica de la Energía

En la primera nos dispusieron en círculo, una buena forma de romper el hielo, y teníamos que pasar “la energía”. Dependiendo del gesto que hiciésemos podíamos pasarla hacia la persona que tenías a la derecha, hacia la izquierda o a cualquier otra persona del círculo mediante un “boing”. La única restricción era que si te llegaba un “boing” no podías contestar con otro. Había que prestar mucha atención para saber cuándo y cómo te llegaba la energía y para contestar correctamente. La concentración en el presente era muy importante. Si fallabas, te sacaban del círculo. Los que aguantamos hasta el final, nos llevamos una piruleta.

La respiración importa, y mucho

El siguiente ejercicio fue sobre la velocidad con la que respiramos. Nos hicieron contar las veces que respirábamos en un minuto. Es complicado mantener una respiración normal cuando estás controlando tu propia respiración. Pero hay que intentarlo, es importante. Yo respiré 23 veces en un minuto. La mayoría de la gente estábamos entre 18 y 25 veces. Una chica llegó a las 30 respiraciones por minuto, le regalaron un libro de meditación. Un par de personas contaron menos de 10, practicaban mucho deporte y meditaban desde hace tiempo. Lo normal, para un adulto en reposo es respirar de 8 a 16 veces por minuto. Si tu respiración supera los 18 tienes estrés.

Análisis de situaciones

Durante la tercera dinámica nos pidieron que nos levantásemos y que de manera individual, dando un paseo en la zona en la que estábam

os, eligiésemos una situación en la que nuestra reacción previa hubiese sido desmesurada y analizásemos cual había sido esa reacción. En mi caso, no tengo que pensar mucho, me pasa continuamente. 

Después nos pidieron compartirla con otra persona del grupo. Esto me hizo por un lado avergonzarme de mis reacciones desmesuradas y por otro, ver que la persona que compartió su experiencia conmigo estaba en una situación similar.

Concentración ¿lo conseguimos en el día a día? 

Por último trabajamos la concentración. 

  • ¿Cuántas veces, estando de vacaciones, te ha venido a la cabeza un pensamiento de lo que tienes que hacer cuando vuelvas?
  • ¿Cuántas veces mientras te comes una manzana tienes el 100% de tu atención puesta en la experiencia? Cómo suena cuando muerdo la piel, cómo rompe la carne, no es harinosa, tiene mucha agua… 
  • Cuando estás en una reunión de trabajo ¿no te pasa que se te va la cabeza a otros temas como por ejemplo la reunión que tienes después o lo que te ha dicho antes tu jefe?

El ejercicio consistió en coger un “gummie” (ese caramelo blandito con azúcar) y concentrarnos en el proceso de comérnoslo. Pero no sólo cómo sabe, o si es blando… Paso a paso, cógelo, escucha el ruido que hace el papel, míralo, ¿pesa?. Ahora desenvuélvelo, ¿qué tacto tiene? ¿a qué huele? ¿es fácil de morder? ¿a qué sabe? déjalo en la lengua hasta que se deshaga… Bueno creo que lo habréis pillado.

Al finalizar dimos un poco de feedback, como hago desde hace 3 meses todos los días de trabajo, sobre qué nos había parecido la sesión y cómo nos habíamos sentido.

Feedback personal

Mientras salía del Parque del Retiro reflexione sobre lo que me había parecido. Me había entretenido y me había gustado pasar una tarde entre semana al aire libre. Pero no sentía que hubiese aprendido nada nuevo y pensé si podría incorporar algo de la sesión a mi día a día. 

De repente vinieron los pensamientos del después, como me pasa siempre: “en cuanto llegue a casa tengo que hacer esto y preparar lo otro, mañana tengo que acordarme de esto y de decirle a Lucía lo otro” y de repente dije: ¡para! respira ¿qué estoy haciendo ahora? poco a poco, paso a paso, ¡respira!

Tengo que reconocer que desde que salí del parque hasta ahora mismo escribiendo este articulo, semanas más tarde, he podido aplicar cosas que aprendí en el día M:

  • La atención es importante, y no suelo prestarla demasiado. A partir de ahora intento ser más consciente de todo lo que ocurre a mi alrededor.
  • Respiro muchas veces por minuto. Es una señal clara de que tengo estrés. Cuando noto que respiro mal, paro e intento hacer las respiraciones más profundas y duraderas. 
  • Le doy demasiada importancia a los acontecimentos que están por venir y pierdo el foco en lo que está sucediendo. Cuando me viene un pensamiento de otra cosa que está por venir lo acepto y pienso que ya me encargaré de ello y que tengo que volver a conectarme con lo que estoy haciendo. Para esto me ayuda el siguiente punto.
  • La respiración es lo que nos conecta con el presente, escucha tu respiración para volver y prestar atención plena.

Si te has sentido identificado te animo a que pruebes a hacer algo diferente. No tiene por qué ser Mindfulness, ni meditación, puede ser simplemente respirar de una forma consciente.

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