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KPIs- LO QUE NO SE MIDE NO PUEDE CRECER

Lo que no se mide no puede crecer. Lo que no se mide tampoco puede ser mantenido. Tampoco podemos tomar las decisiones adecuadas. La medición es la base de cualquier cambio de cualquier negocio o proyecto que quiera crecer.

Medir para crecer

Cuando tenías 13 años ¿Cuánto medías? ¿Y ahora? Probablemente hayas crecido mucho (o poco, como es mi caso). Lo que sí es cierto, es que no podrías saber con seguridad cuánto has crecido si no lo has medido.

Puedes simplemente notarlo personalmente, y contrastarlo con otras personas. Pero la única certeza que vas a tener para comprobar la variación, es si saber que en cierto momento medías A y ahora mides B. Un dato concreto. Auditable, Accionable y Accesible.

Medir para mantener

Piensa en tu coche. ¿No le mides el nivel de aceite? ¿No le mides el combustible que queda? ¿Y la presión de los neumáticos? Pues claro que sí, y lo haces para mantener. Lo haces para asegurarte de que puedes seguir conduciendo con normalidad en las mismas condiciones que al principio.

KPIs – Key Performance Indicator

Evidentemente no todas las métricas nos van a resultar igual de útiles en cada momento. Por ejemplo, si vamos conduciendo el dato de la viscosidad actual del aceite del coche nos resultará menos relevante que los Kilómetros que quedan para llegar a donde vamos.

Por lo tanto, la métrica depende de lo que queramos medir, y en definitiva de nuestro objetivo. 

Si tu objetivo es llegar a tu destino, te importará medir la distancia o el tiempo, si tu objetivo es cambiar el aceite, puede que tu métrica sea la viscosidad del mismo. Así, que la métrica (KPI) que utilices dependerá del objetivo que tengas.

Un KPI al final es sólo una métrica que va a medir el rendimiento de tu proyecto, y te va a dar información relevante de su estado.

En este aspecto, puedes tener una métrica para medir el progreso, y otra diferente una vez lo hayas entregado. Esto será la diferencia entre un KPI de progreso frente a un KPI de Impacto. 

Si nuestro objetivo es comprar manzanas, nuestro KPI de progreso serán los Kilómetros que nos quedan hasta llegar a la frutería, y nuestro KPI de Impacto será el número de manzanas que compremos. 

O los kilos. Casi siempre en cualquier proyecto podemos medir el impacto con diferentes métricas. En nuestras manos está utilizar las que creamos más precisas. No obstante, en cualquier negocio, la unidad de medida principal será el dinero que generemos. Si me quieres decir que tu negocio no tiene la finalidad de hacer dinero, no es un negocio. Es cualquier otra cosa.

Resumiendo

Necesitamos tener métricas para medir nuestros proyectos. Es la base fundamental para saber el estado de lo que hacemos.

Las métricas pueden ser de dos tipos. De impacto (si queremos medir el resultado final) o de progreso (Si queremos ir chequeando lo que nos queda para entregar).

Además una buena métrica tiene 3 características que la hacen buena.

  • Accesible. Tiene que haber algún sitio donde comprobar esa métrica. (Por ejemplo nuestro cuentakilómetros, o el número de kilos de manzana en la factura).
  • Auditable. Si le preguntas a las personas relevantes del proyecto, deberán estar de acuerdo en que esas métricas lo definen bien. (Cualquier persona estará de acuerdo en que un cuentakilómetros es necesario).
  • Accionable. Son métricas que nos ayudarán a tomar decisiones. (Cómo por ejemplo si tengo que parar a repostar, o si 100 kg de manzanas será un objetivo demasiado ambicioso). 

Así que ya lo sabes. Mide, y vencerás!

 

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